En busca de la grandeza de un niño

Por Lic. Franco Roggero

Generalmente cuando conseguimos un lugar de protagonismo en un determinado grupo debemos luchar contra un gran opositor: la actitud de superioridad, muy común entre nosotros. El problema es precisamente la ilusión de grandeza en un mundo que funciona bajo ésta lógica. La única salida será entonces decidir caminar en la dirección contraria, salirse del primer lugar para disfrutar finalmente del entorno, del cual debemos seguir aprendiendo. El problema no está en ser o no alguien reconocido por algún talento o función social, sino en la forma en la que nos miramos a nosotros mismos. No obstante, en cada uno irrumpe naturalmente esa necesidad de libertad que solo será efectiva si intentamos conservar la inocencia que teníamos cuando éramos niños. Intente recordar por unos segundos: apenas abríamos los ojos comenzábamos a disfrutar del día sin necesidad de pensar de dónde sacaríamos el dinero para comprar nuestro alimento y con admirable facilidad olvidábamos el mal que nos habían hecho aquellos que por alguna razón nos lastimaron. La invitación es a intentar que la inocencia de un niño nos sirva de inspiración ante las diferentes exigencias del mundo actual.