¿En qué cambiamos?

Por Lic. Franco Roggero

La mayoría de vecinos adultos coincide en que "la sociedad está cambiando". Una frase común que escuchamos en la calle es "antes las cosas eran distintas", en relación a nuevas conductas de la gente en comparación con otras épocas. Se observa, por ejemplo, que las relaciones humanas se debilitan con mayor facilidad. El esfuerzo es reemplazado por la búsqueda de soluciones rápidas que no miden daños ni trascendencia. Un psicólogo semanas atrás me trataba de explicar la realidad de muchos matrimonios: "cuando se rompe un foquito de la luz en una casa - me dijo - se piensa en cambiar el foquito y no en comprar una nueva casa". "Sin embargo, es mucho más común hoy ver a familias en donde se prefiere cambiar de pareja antes de intentar solucionar su relación", me continuó diciendo.
La población adolescente, por su parte, está cada vez más propensa a nuevas "libertades" en una cultura que juega y se ríe del exceso como si fuese un reto de valientes.

Éstos cambios reúnen una característica fundamental de nuestra época: el culto a lo efímero, de todo aquello que traiga placeres instantáneos y fáciles de conseguir, que no requieran de mucho tiempo y esfuerzo y que además nos haga sentir bien. Ésta es la opción que muchas veces estamos eligiendo, y todo termina en un gran sentimiento de frustración que algunos filósofos y profetas antiguos describieron como "una sociedad sin un sentido trascendente".