La industria manisera prueba un ladrillo ecológico

Por Redacción hdo.com.ar

El producto se encuentra en una etapa de pruebas para lograr la mejor calidad posible y que pueda competir en el mercado con precios más bajos en relación con los ladrillos que hoy dispone la industria de la construcción.

A partir de los residuos inutilizables del maní surgió la idea de reutilizar parte de la materia prima con la que trabajan las empresas maniseras, como es el caso de las cenizas de la cáscara de maní, con el objetivo de fabricar ladrillos a costos más bajos y contribuir con un elemento de primera necesidad para la construcción de viviendas sociales e incentivar este otro eslabón de las economías regionales que generan mano de obra local.
La empresa pionera en desarrollar este innovador producto es de General Cabrera.
Si bien se utilizaba parte de la producción que no se exporta, ni se industrializa (y tampoco se destina al mercado interno) para producir energía destinada a 18 mil hogares, con la utilización de la cáscara de esta oleaginosa de primera calidad en el mundo se obtendría un nuevo beneficio para la economía circular.

Se trata de bloques compactados que comenzaron a producirse con los moldes de una bloquera a modo de ensayo, mientras evalúan distintas alternativas para optimizar la calidad del ladrillo.
Según informó Prodeman, la empresa que impulsa esta innovación, el objetivo es eliminar el pasivo que queda de la quema de las cáscaras de maní y agregarle algunos componentes que ya tienen los ladrillos comunes, pero que reduzca su costo final, teniendo en cuenta que se trata de un material que es inutilizable para las empresas, pero que pueden ser útiles para que una familia pueda construir una vivienda digna con menos dinero, sabiendo que la necesidad habitacional es un problema en toda nuestra región.
General Cabrera será la primera localidad cercana a Hernando favorecida con este emprendimiento con fines ecológicos y sociales. En cuanto a la comercialización del producto va a depender de la demanda local y de la cantidad de producción que logre la empresa en su primera etapa de desarrollo.