El necesario emerger de emprendimientos sustentables

Por Redacción hdo.com.ar

La nueva pandemia del coronavirus está fortaleciendo un modo de vida diferente al del siglo pasado. El creciente compromiso con el medio ambiente, el incremento de iniciativas colaborativas vinculadas a la vida natural, y la necesidad de igualdad de oportunidades, son señales de un mundo que está cambiando a una velocidad que ninguno de nosotros pudo imaginar. Tan profundo es el cambio que estamos viviendo que es muy difícil saber cuál será nuestra realidad inmediata. Por eso es que nos vemos obligados a pensar diferente, a dejar atrás viejas ideas y estructuras de vida que sostuvimos durante décadas. Nuestros hijos están creciendo en contextos muy diferentes al que se criaron sus padres y abuelos. Ellos se encuentran, en su frágil infancia, rodeados de grandes dilemas y amenazas éticas, biológicas y económicas. El COVID-19 y el recurrente cambio climático, con sus múltiples manifestaciones, generan entornos apocalípticos y ésta muchas veces es la manera en que ellos comienzan a ver el mundo. Entonces, su compromiso con el planeta viene a ser diferente al de años atrás. De hecho, estamos viendo que en la ciudad se le levantan voces que presentan nuevos desafíos éticos con respecto a las políticas públicas ambientales y sociales, que critican el modo en el que vivimos y que evalúan el impacto social de las labores cotidianas.
Lo que demanda la sociedad actual, a pesar de los grandes antagonismos ideológicos y políticos, es una economía sustentable que nos permite crecer y desarrollarnos del modo más amigable y colaborativo posible, con niveles más altos de solidaridad que generen impactos circulares, logrando nuevos e inmediatos beneficios colectivos.
Detrás va quedando una vieja economía que no piensa, por ejemplo, en el impacto ambiental, ni en las consecuencias de sostenibilidad en el tiempo.

La crisis, siempre repetida en nuestro país, se presenta como una ola gigantesca a la que muchos temen. Para algunos suele ser un problema, pero otros se animan a surfearla la hacia la dirección donde quieren ir. Para éstos últimos, eso no es algo tedioso, más bien será un desafío apasionante. Nos referimos al hecho de descubrir que con sus acciones pueden resolver el problema de una forma de vida extractiva qué nunca pensó en el futuro y que se vino instaurando, a lo largo de nuestra historia, incluso mucho años antes de llegada del coronavirus.