Las calles y sus nombres

Por Redaccion hdo.com.ar

La memoria viva de un siglo en donde los roles del hombre y la mujer eran muy diferentes.

No es un hecho significativo que la nomenclatura de las calles haga honor a grandes personalidades de la historia. Lo que sí llama poderosamente la atención, si lo miramos con los lentes del nuevo siglo, es que todos o casi todos esos nombres sean de hombres y no de mujeres.
Hernando no es la excepción. Solo una calle, de más de ochenta arterias, en nuestra ciudad hace memoria a una mujer, el pasaje “Celina Márquez” de barrio Ameghino.
Se trata de una destacada docente de la “Escuela Fiscal” (hoy “Bernardino Rivadavia”) y una de las fundadoras del “Instituto Pablo Pizzurno”.
En un informe realizado en julio de este año por Hernán Caudana, periodista de RH1 (Radio Integración) se aclaró que el plano de Hernando contaba dos calles con nomenclaturas referidas a mujeres, pero finalmente a la calle "Isabel La Católica" se le cambió el nombre por "Dr. René Favaloro".

La nomenclatura es una forma de narrar la historia de un pueblo, sus valores y es por eso que es importante que como sociedad podamos intervenir en los espacios públicos.
Con menor o mayor justicia, los nombres de los lugares públicos pasan a ser una referencia, una identificación que se consustancia con la vida cotidiana. Dan marco a ese sentido de pertenencia que toma cuerpo en el cruce de una esquina, en la cuadra, en el barrio o en la plaza.
Por eso es que también son el resultado de los comportamientos sociales. Es natural que frente al cambio de época en la que vivimos surjan nuevos proyectos que fomenten la nomenclatura femenina, aunque la historia también silenció a la mujer solo por asuntos exclusivos de roles: por lo general, los que ocupaban cargos jerárquicos o de relevancia pública eran varones, pero desde hace algunas décadas ya no es así.
Es de esperar que en los próximos años comencemos a transitar muchas más calles con nombre de mujer.