Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), podemos definir a la familia como el "conjunto de personas que conviven bajo el mismo techo, organizadas en roles fijos (padre, madre, hermanos, etc.) con vínculos consanguíneos o no, con un modo de existencia económico y social comunes, con sentimientos afectivos que los unen y aglutinan".
Es común que las familias actuales sean muy diferentes a las familias de 50 años atrás. Sin embargo, en nuestra ciudad, hay una preeminencia de la presencia de padres biológicos en el hogar. De hecho, después de conocer 278 casos de familias con hijos menores de cinco años, se pudo saber que más del 72 por ciento están compuestas por los dos padres biológicos, mientras que el 22,3% corresponde a familias "ensambladas", producto de la separación de los progenitores. En un porcentaje menor: el 5,4% de la muestra son madres o padres que cuidan de sus hijos solos.
Si bien la evolución del concepto y los tipos de familia ha variado progresivamente al igual que lo ha hecho la sociedad y la cultura, dando lugar a nuevas rupturas y uniones, la separación de los padres biológicos se produce mayormente entre familias de bajos recursos económicos. Por supuesto que esto está lejos de ser una regla. Pero es muy firme la evidencia de que muchas mujeres que, por razones económicas no terminan la escuela secundaria deciden tener hijos siendo menores de 20 años, como una manera de cumplir un objetivo de vida. Y estas relaciones tempranas, en ocasiones, son más propensas a no perdurar, con el paso del tiempo, como grupo familiar. Al menos eso es lo que se plantea, como variante relevante, en algunos espacios educativos y de asistencia social en la ciudad.
Lo cierto es que donde antes solo se podía hablar de la familia nuclear (papá, mamá e hijo/s), actualmente también tenemos otros tipos de familia: las biparentales sin hijos, biparentales con hijos, ensambladas, monoparentales, de acogida, familias adoptivas y familias extensas, formadas por varios miembros de la misma familia que conviven bajo el mismo techo, entre otras.
Paternidad compartida.
De la muestra se infiere que en Hernando tres de cada diez niños menores de cinco años no viven bajo un mismo techo. Es decir, con sus padres biológicos.
La mayoría de las madres forma pareja después de separarse. En estos casos (62 de 278) reaparece la figura de una nueva persona en la casa que comparte la crianza de los niños con el padre biológico.
La tasa de separación de padres biológicos sigue registrando niveles altos en la ciudad, aunque no supera a la mayoría de parejas, que logran mantener una relación estable después del nacimiento de sus hijos, conservando el modelo de familia tradicional que se prolonga a lo largo de toda la vida.
Nuevo informe del CIPPEC.
En las últimas semanas se dio a conocer un nuevo informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) que revela que en los últimos veinte años las casas comandadas únicamente por mujeres se incrementaron un 7 por ciento a nivel país. Se trata de madres que no han elegido voluntariamente criar solas y que enfrentan las responsabilidades de la maternidad junto con su trabajo fuera de casa.
Se tardaron dos décadas para que los hogares compuestos por madre, padre e hijos disminuyeran de un 47 a un 35 por ciento, mientras que también se redujo, en este ciclo, la proporción de las llamadas "familias extendidas" (por ejemplo, con tíos y abuelos) con hijos.
Otro dato relevante que recoge el informe del CIPPEC es que las familias con un solo proveedor varón disminuyeron significativamente, de un 65 a un 35 por ciento, al tiempo que aumentaron los hogares que reciben ingresos de dos proveedores, de 29 a 40 por ciento.