Motor de nuestra región

Por Trinidad Giraudo

Como embajadora de la producción e industria manisera, así como también de aquellas personas que dedican su esfuerzo al desarrollo de dicho sector, considero pertinente realizar un repaso sobre las implicancias de esta actividad, que es el motor principal de la economía de nuestra región. En esta oportunidad voy a ahondar sobre los beneficios del consumo del maní, los desafíos a los que la industria se enfrenta en la actualidad y su importancia en la economía regional.
Primeramente, es importante abordar los beneficios del consumo del maní para la salud. Desde esta perspectiva es que se puede mencionar que su contenido de grasas insaturadas, vitaminas y minerales, lo convierten en un gran aliado para fortalecer el sistema inmunológico y para prevenir factores de riesgo cardiovasculares. Además, existen estudios sobre sus efectos positivos en la salud cerebral en general (específicamente en la función cognitiva) y en el estado de ánimo (depresión, estrés, etc.). Todo esto, con la ventaja de ser un fruto seco ampliamente disponible en nuestra zona, fácil de incorporar a la dieta, y notablemente más económico que otros frutos secos como la nuez, la almendra o la avellana.
En segunda instancia, en cuanto a la faz económica, la provincia de Córdoba produce más del 80% del maní que se cultiva en el país, y, lo que es más importante, procesa el 95% del maní argentino. Esto convierte al maní en una economía regional sumamente importante, que genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos. Dicha economía regional se dedica casi exclusivamente al comercio exterior, ya que exporta aproximadamente el 95% de su producción con agregado de valor. Es esto lo que convierte a Argentina en el primer exportador de maní del mundo, generando más de mil millones de dólares por campaña y superando de esa manera al resto de las economías regionales del país, incluso a la vitivinícola.

pañalera

Por supuesto que esta industria enfrenta también desafíos, por los cuales la Cámara Argentina de Maní, que nuclea esta actividad, trabaja para reclamar respuestas por parte del Gobierno Nacional. Dentro de estos desafíos se encuentran: lograr acuerdos de libre comercio para introducir más valor agregado; buscar nuevos mercados internacionales; y conseguir la declaración del maní como economía regional. Dicha declaración implicaría una baja en la presión impositiva para el sector para así mejorar su rentabilidad, afectada en este momento por el aumento de costos a nivel nacional (inflación) e internacional (gran aumento de costos de fletes). Una mejora en la rentabilidad, se traduce en más inversiones y más desarrollo de puestos de trabajo.
Como conclusión de lo previamente mencionado y analizado, se puede afirmar que son dos los aspectos principales por resaltar. Por un lado, los potenciales beneficios para la salud del consumo moderado del maní, sugieren que sería interesante trabajar en la promoción del consumo interno, que si bien ha ido aumentando lentamente, está aún muy por debajo del consumo per cápita de otros países. Por otro lado, es necesario remarcar la importancia de la producción e industrialización del maní, por todo lo que genera como economía regional y continuar trabajando para lograr respuestas gubernamentales que contribuyan a superar dificultades y potenciar así el desarrollo de esta actividad que nos identifica ante el país y el mundo. Finalmente, desde nuestra humilde posición de representantes de la Fiesta Nacional del Maní, es que, junto a mis compañeras, trabajamos con orgullo en la difusión de todas las bondades de esta maravillosa producción.