Bajo una acacia en el norte de Kenia, azotada por la sequía, niños desnutridos suelen alimentarse de una pegajosa pasta de maní rica en nutrientes que se utiliza desde hace tiempo para evitar la hambruna infantil en zonas de desastre en todo el mundo.
Esta maravilla alimentaria puede significar para ellos la diferencia entre la vida y la muerte, precisamente donde trabajadores humanitarios dicen que los niños pequeños mueren en condiciones cercanas a la hambruna.
"Si nos quedamos sin esto, habrá más muertes muy pronto", advirtió un representante de una organización para el socorro humanitario en medio de la complejidad que trajo la guerra y donde 1,7 millones de niños están expuestos al hambre solo en el Cuerno de África, donde la manteca de maní había sido declarada hace ya quince años como "alimento terapéutico" y desde entonces comenzó a formar parte vital de un "suplemento salvavidas".
El conflicto en Ucrania estuvo encareciendo la denominada "Comida Terapéutica Lista para Usar" (en sus siglas en inglés RUTF), según lo informado días atrás por UNICEF, organización encargada de casi el 80 por ciento del suministro mundial de esta asistencia de urgencia.
Hay que destacar que Ucrania es un importante exportador de aceite de girasol, trigo y otros granos. Y, en ese sentido, la guerra afectó los precios y la disponibilidad de algunos productos básicos. Al mismo tiempo, encareció el combustible e interrumpió las cadenas de suministros que ya se vio afectada durante la pandemia del COVID19.
Como consecuencia de todo ello, subieron los precios de la leche en polvo, de los aceites vegetales y del maní, ingredientes claves de estos packs de alimentos para desnutrición.
UNICEF anticipó que, para noviembre, el precio de estos alimentos, que sirven para librar a los niños de una muerte inminente, habrá subido alrededor del 16 por ciento.
Mientras tanto, casi dos millones de niños menores de cinco años en Kenia, Etiopía y Somalia (en África) sufren la forma más letal de desnutrición, debido a la peor sequía que vivieron.
En este contexto, la pasta de maní vuelve a consolidarse mundialmente como un producto clave para salvar la vida de niños cuando alcanzan esa forma severa de desnutrición.
Como parte del complemento de urgencia alimentaria resultó ser revolucionario puntualmente en el tratamiento de la denominada "emaciación severa", una enfermedad mortal en la que niños desnutridos son demasiado delgados para su estatura.
Un sobre de "Comida Terapéutica Lista para Usar" contiene un total de quinientas calorías, con vitaminas y minerales esenciales para ellos.
Consumido directamente del paquete les ayuda a recuperar rápidamente su peso y energía. Por otra parte, resulta útil en situación de extrema pobreza porque no requiere refrigeración ni preparación previa antes de ser ingerido.
Esto es fundamental en regiones remotas como el norte de Kenia, donde escasean el agua potable y los trabajadores de la salud.
En un poblado ubicado en esta región del mundo se constató que la mayoría de las mujeres y niños sobrevivían con poco más que estos sobres.
Actualmente, UNICEF adquiere suficientes complementos alimentarios que incluyen la pasta de maní para alimentar a al menos 3,5 millones de niños por año, pero con los niveles de aumento de precio podría significar que 600 mil menores se quedarán sin este salvavidas.
Las consecuencias serían desastrosas para diferentes regiones africanas, donde no hay leche, ni carne, ni otra clase de alimentos.
Se cumplen quince años de aquel
descubrimiento.
Hace ya quince años la manteca de maní fue elegida como alimento terapéutico y uno de los más útiles y completos para salvar vidas, según explicaron agentes de las Naciones Unidas que trabajan en países subsaharianos.
Por entonces ya optaban por la manteca de maní para luchar contra la desnutrición infantil, no solo por su potencial alimentario.
Voluntarios de la organización Medical Corps International explicaron que este alimento provee alta concentración de nutrientes y valores energéticos y es un poderoso refuerzo para los niños que sufren desnutrición y deterioro sanitario.
Señalaron que se trata de un compuesto a base de maní, endulzantes y aceite vegetal, que no requiere refrigeración ni agregado de agua u otros complementos.
Proporcionaban esta manteca de maní regularmente a las poblaciones más débiles de sus comunidades. Por entonces, el nuevo alimento, gracias a sus resultados, tuvo gran aceptación. Combinado con tratamiento médico adecuado sirvió para recuperar a los niños afectados por desnutrición severa y para prevenir cientos de miles de muertes por esta causa.
Mientras tanto, desde el año 2007 especialistas de la Organización Mundial de la Salud, juntamente con UNICEF, preparaban acciones para extender el programa "Manteca de Maní contra la Desnutrición Infantil" a otras regiones de África.
Donación para refugiados ucranianos.
La guerra entre Rusia y Ucrania ya se erige como una de las tragedias humanitarias más grandes de los últimos años, donde no solo ya se produjeron miles de muertes y se destruyó la estructura sanitaria y productiva del país atacado por Moscú, sino que generó que millones y millones de personas abandonaran sus hogares, familias y trabajos escapando lejos de las bombas hacia países limítrofes, con todo lo que eso implica.
Y atento a esta situación, desde Argentina decidieron ayudar. Más precisamente fue la Cámara Argentina del Maní (CAM) quien donará a los afectados refugiados en Polonia cinco toneladas de maní tostado y otras cinco toneladas de pasta de maní, que pueden servir como alimentos a miles de personas por un año, llegando inclusive a "ayudar a 100.000 individuos por mes", indicaron desde la entidad empresaria.
La idea surgió porque las empresas que integran la cámara tienen lazos comerciales significativos con Ucrania y Rusia y viendo la situación trágica que se está dando, en especial la de los refugiados que dejan su patria, se les ocurrió hacer esta donación, con el apoyo unánime de todos sus integrantes.
La UNC capacitará sobre "Industrialización
del maní".
Fue presentada oficialmente la "Diplomatura en Industrialización del Maní" que tiene como objetivo formar a personas vinculadas al sector agroindustrial o aquellos interesados en incorporarse a este campo laboral.
Hay varias empresas de la región que requieren personal capacitado en estos temas. Es por esto que la Facultad de Ciencias Agropecuarias, de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) inaugura este espacio curricular.
La diplomatura permitirá formar recursos humanos que aporten al desarrollo de nuestra industria regional, siendo además una oportunidad de desarrollo personal para quienes accedan a la misma.
Es una propuesta de formación orientada a las economías regionales dividida en cuatro módulos: el primero vinculado a conocimientos generales e históricos del maní, el segundo a la tecnología aplicada en los procesos productivos: limpieza y clasificación, industrialización y obtención de productos derivados del maní. Un tercer módulo abordará aspectos de calidad, seguridad y alimentaria y normativas vigentes, mientras que en el cuarto se enseñará sobre "comercialización y tendencias en el desarrollo del producto del maní".
En total son doscientas horas de capacitación (cuatro meses) con una metodología híbrida: presencial y a distancia.
Para quienes tienen el secundario completo la universidad les otorgará un diploma, mientras que para quienes no tienen sus estudios secundarios concluidos se les dará un certificado de idoneidad firmado por la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.
Fuentes consultadas: Liliana Reusch y Swissinfo.