Alrededor del 65% del maní que se produce en Hernando tiene como destino el consumo interno en los países de la Unión Europea. Lo más común es el snack y, en segundo lugar, la manteca y la pasta de maní, aunque sus usos
en el mundo son de los más variados.
Todos los hernandenses sabemos que nuestro maní es altamente valorado por su calidad y sabor, lo cual lo convierte en un producto muy demandado en diversos mercados internacionales. Sin embargo, poco se conoce sobre los usos que hacen miles de personas alrededor del mundo con el maní que desde nuestra tierra llega a zonas tan lejanas.
Lo primero para destacar es que el maní local se consume directamente como un snack en muchos países. Los maníes tostados y salados son especialmente populares como aperitivo, tanto en hogares (a partir de la compra en almacenes y supermercados), como en bares y restaurantes, aunque el consumo final del maní que se origina en Hernando puede ser de lo más variado, convirtiéndose en un embajador de sabores en cientos de ciudades del mundo.
Sus múltiples usos en la cocina lo han transformado en una insignia de creatividad y diversidad culinaria, cuyo principal destino son los países de la Unión Europea, además de Inglaterra, Croacia, Turquía, China, Australia, Chile, Ecuador y Uruguay, que es donde se encuentran las más importantes empresas que demandan actualmente nuestro maní.
Países Bajos suele ser el primer destino del maní hernandense. Tostado o salado se lo encuentra en bares y terrazas, acompañando a algún aperitivo, a cualquier hora del día.
Mientras cruzamos la frontera hacia Alemania, descubrimos barras de chocolate con maní y sándwiches con manteca de maní que deleitan a jóvenes y adultos por igual.
En Polonia, este versátil ingrediente se convierte en un elemento clave en helados exquisitos y platos tradicionales. Y en España, el maní se entrelaza con el dulce turrón, endulzando festividades muy tradicionales como la Navidad.
Si viajamos a Francia, cuna de la alta cocina, veremos que muchos de sus habitantes encuentran en el maní un compañero inusual pero delicioso para platos como los huevos de codorniz con maní. Mientras tanto, en Italia, el maní se convierte en la mágica "crema de chocolate y avellanas" que se derrite en la boca.
Si bien en casi toda la Unión Europea se lo encuentra mayormente como snack y, en menor medida, en mantecas y pastas, los usos son de los más variados. En Hungría, por ejemplo, se usa en la elaboración de platos agridulces y salsas que despiertan el paladar. Bélgica, por su parte, tierra de maestros chocolateros, lo viste con chocolates en pralinés que desafían la resistencia de cualquier habitante local o turistas.
En Inglaterra, las barras de chocolate y los sándwiches de manteca de maní se erigen como clásicos. Y en Australia los pasteleros sorprenden con la combinación de maní y budín de banana, una mezcla que conquista el corazón y el estómago.
Pero esta legumbre sigue cada año un largo viaje por el mundo y también llega a la República Popular China, un país con su vasta tradición culinaria que utiliza este producto tan nuestro en platos icónicos como el pollo Kung Pao, un equilibrio perfecto entre lo picante y lo agridulce.
Si bien China es un gran productor, actualmente también está demandando el maní hernandense.
Mientras tanto, en Sudáfrica, otro interesado en la producción local, la manteca de maní se une a salsas y guisos, dotándoles un toque inconfundible. Y en nuestro continente sudamericano, Chile y Uruguay dan la bienvenida al maní en sus panaderías y pastelerías, donde se convierte en el ingrediente de delicias dulces que unen a familias y amigos. En Ecuador, pero más en Bolivia, el maní también se utiliza para la elaboración de una sopa muy tradicional. Hoy este país está importando maní desde Argentina y está aplicando nuevos usos a sus comidas.
En muchas ciudades del mundo el maní es muy común en galletitas, pasteles, tortas, postres y diferentes tipos de helados. Es también común que termine siendo parte de granolas, mix de frutos secos y barras proteicas.
De hecho, por su alto contenido de proteínas y nutrientes lo convierte en un ingrediente valioso en la alimentación animal. Parte el maní que se exporta desde una empresa local, en alguna de sus variedades, se utiliza como comida para aves.
En Pakistán, donde también ha llegado el maní argentino, es ampliamente utilizado en la cocina local, para la preparación de platos como biryanis, curries, salsas y dulces tradicionales. En este país se consigue una barra de maní dulce que es muy elegida como golosina entre sus pobladores. Mientras que, en Israel, se consume, además de su condición habitual de snack, en la preparación de platos tradicionales como el macarundlaj de almendras y maní, o en la fabricación de productos como halva de maní (una especie de mantecol a base de sésamo y maní).
Y en Rusia, tiene como destino final supermercados y puestos callejeros, como fruto seco salado y tostado, pero también se lo encuentra en helados y barras de chocolate.
El aceite de maní se utiliza ampliamente en la industria cosmética y farmacéutica de Estados Unidos, Brasil, India y China, como ingrediente en cremas hidratantes, lociones corporales, champús y acondicionadores. Y en la industria farmacéutica para la producción de medicamentos y suplementos dietéticos.
Las cremas hidratantes con maní ofrecen humectación y suavidad a la piel, las lociones corporales ayudan a mantener la piel suave y nutrida, y los productos para el cuidado del cabello como champús y acondicionadores proporcionan hidratación y brillo. En maquillajes actúa como suavizante.