Javier y Nicolás son dos ingenieros agrónomos que decidieron iniciar un emprendimiento distinto a lo que conocíamos en Hernando. Desde niños, soñaban con la idea de crear un invernadero. Javier comentó a la revista que había hecho un curso de hidroponía años atrás y Nicolás recordó que durante sus años de estudiante estuvo a punto de lograr este tipo de producción, pero nunca había llegado a concretarlo. En la ciudad, pusieron en marcha unos invernaderos que se encontraban abandonados y en poco tiempo lograron rúcula, cuatro tipos de lechugas, berro, y albahaca de calidad premium.
"Con Nicolás compartimos espacios de trabajo como ingenieros, y un día, charlando sobre proyectos nuevos y crecer como personas, nos dimos cuenta de que ambos teníamos desde niños una cierta pasión por los cultivos intensivos (en invernadero). Después de muchas charlas, decidimos averiguar sobre el misterioso invernadero abandonado que había en Hernando. Conocimos a los anteriores dueños (la familia Aguirre), y después de varias charlas, decidimos poner en marcha de nuevo el proyecto de la producción hidropónica", comentó Javier a la revista.
"Así fue como empezamos a indagar sobre la hidroponía, y pocos días después, estábamos visitando los invernaderos donde actualmente logramos una importante producción local, los cuales se encontraban abandonados. Eran de la familia Aguirre, quienes fueron los primeros en cosechar y comercializar hojas verdes bajo este sistema en la ciudad. Estaban bastante deteriorados; por ende, sabíamos que el trabajo que había que realizar para ponerlos en forma era bastante, sin mencionar el hecho de que planteamos un sistema diferente al que habían producido los anteriores dueños. Casi sin tomar la decisión, nos empezamos a reunir todos los mediodías, al terminar el turno mañana en nuestros respectivos trabajos. Almorzábamos mientras le dábamos forma al proyecto, y durante esas tres horas de la tarde, antes de retomar nuestras actividades por la tarde, fuimos capacitándonos y planificando", explicó Nicolás, el otro socio de la empresa cuyo nombre habla del compromiso que ellos tienen con lo natural: "Hojalá Te Encante".
Ambos provienen de familias que producían sus verduras para consumo propio. "Sabemos que no hay nada como disfrutar de algo fresco y hecho con amor; el sabor es otro. Y eso es lo que queremos transmitir con nuestros productos. Cada vez más, conocemos lo importante de una buena alimentación, y quisimos aportar nuestro granito de arena para que las personas de Hernando y alrededores puedan acceder a este producto de mejor calidad", dijo el flamante emprendedor.
Para quienes desconocen, un cultivo hidropónico es aquel que se produce sin suelo, es decir, se utilizan sustratos especiales que ayudan a disminuir el uso del agua, eficientizando los recursos y siendo más amigable con el ambiente. Las plantas toman los nutrientes necesarios de fertilizantes que se agregan al agua de riego, y estos se reciclan constantemente.
"La idea fue siempre producir algo de manera sustentable, es decir, que sea compatible con los recursos que disponemos. En la hidroponía usamos solo el 10 por ciento del agua que se requiere para producir las mismas plantas en suelo a cielo abierto, donde el agua se pierde por percolación, escorrentía y evaporación. Sustentable porque permite tener más camadas de producción al año solo por tener las condiciones climáticas más controladas bajo invernadero, usando la radiación solar y el efecto invernadero que sabemos generan estas estructuras, como recurso más importante. También sustentable debido a que es prácticamente innecesario, salvo situaciones muy puntuales, el uso de químicos para obtener un cultivo sano. Las demás características del producto, fresco, limpio y sano, fueron atributos que encontramos mientras aprendíamos sobre hidroponía y sus ventajas. Producir bajo invernadero y sin suelo, requiere mayor inversión, pero permite tener las plantas menos expuestas a las variaciones y contingencias del clima, al ataque de insectos y enfermedades, a la competencia de malezas, etc. Todo esto permite un cultivo más sano y limpio. Y, por otro lado, al no cosechar las plantas del suelo, nos permite entregar el producto vivo con raíz, y eso lo hace un producto más fresco y duradero", destacó Nicolás, mientras Javier no quiso dejar de mencionar que desde un principio recibieron comentarios muy buenos sobre el proyecto: "Las personas cercanas nos alentaron mucho a iniciar esto; ya es un producto conocido, y muchos conocen las bondades de estos productos. Hoy en día, la aceptación es muy buena, y recibimos muchos comentarios alentadores. Nuestros clientes valoran mucho la calidad, la presentación y la atención que brindamos con nuestra producción. Ellos saben que están adquiriendo algo de calidad y que es buscado entre la gente. Además, tenemos el plus de producirlo en y para las personas de Hernando", señaló.
"Tuvimos que asesorarnos para equivocarnos lo menos posible. Fueron seis meses de mucho esfuerzo y trabajo. Contamos con el apoyo de muchas personas y logramos, poco a poco, avanzar y empezar a producir. Hoy en día, seguimos aprendiendo y mejorando nuestras instalaciones y procesos. La distribución es principalmente local, pero queremos expandir nuestras fronteras y llegar a ciudades vecinas. Las expectativas son que este proyecto se auto sustente, crezca y brinde un servicio a la sociedad. Ofreciendo mejores alimentos, mostrando que hay otras formas de producir sin dañar el ecosistema, enseñando cómo cuidar nuestra alimentación. Además de innovar con diferentes cultivos y sabores", continuó diciendo.
"Hasta el momento, Hojalá te Encante logró sacar las primeras camadas de rúculas que se pueden encontrar en verdulerías locales, y próximamente estaremos entregando otras verduras de hojas menos conocidas que iremos incorporando, también en una calidad premium".
Quienes venden sus productos, en la ciudad o en localidades cercanas, valoran que se trate de un producto de Hernando, tanto porque se evitan tener que viajar a otros mercados para traerlo, como por el hecho de que son alimentos de "primera mano", o sea, cosechados, embolsados y entregamos en el mismo día, y eso hace también a la mayor calidad del mismo, a un mejor sabor y mayor valor nutricional.