Se trata de Giselle Assad, dueña de "Te ves bien buena", un local de indumentaria para mujeres y hombres de todas las edades, mochilas, zapatillas y ropa interior, ubicado en el centro de la ciudad (12 de Octubre 18), el que inauguró hace pocas semanas, en medio de una situación económica adversa.
Su clave fue amoldarse a cada momento del país y generar una red de contactos la cual sostiene gracias a esfuerzo, buen gusto y rebajas en los precios.
A veces menos, es más, ya que se apunta a un mayor número de ventas. No siempre se puede ser competitivo con los precios en un contexto económico tan inestable. Sin embargo, comenzó a dedicarse a la venta de indumentaria con diez prendas que le prestó su hermana, quien también se dedicaba a lo mismo, hace cinco años y fue "metiéndole fe y muchas ganas, después de ese primer empujón", según ella misma le explicó a la revista.
En el mundo empresarial, la iniciativa y la acción son fundamentales para lograr el éxito. El emprendimiento no se trata solo de tener ideas brillantes, sino de convertirlas en realidad a través del trabajo arduo y la ejecución efectiva.
Los emprendedores exitosos comprenden que la acción es la fuerza impulsora detrás de cualquier logro significativo. La pasividad y la espera rara vez conducen al progreso. En lugar de esperar a que las cosas sucedan, ellos asumen la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.
Como ella misma dice: "Hay que hacer, porque las cosas no se hacen solas", lo cual significa asumir riesgos, pero sabiendo que todo ayudará para bien.
Hoy cuenta con su propio local comercial. Pero no se sorprende que el éxito llegue en momentos de crisis, ya que ella esta acostumbrada a superar situaciones difíciles. De hecho, ese es su ADN como emprendedora.
Además, el emprendimiento implica aprender de las experiencias, ya que el mero deseo de éxito no es suficiente. La implementación activa de ideas y la adaptación constante a un entorno empresarial en evolución son esenciales para mantenerse competitivo y relevante.
"La clientela se fue formando primero de boca en boca. Yo comencé a vender con un bolso, a domicilio. Quizás alguien me escribía, me recomendaba, entonces me llamaban y allá iba, sin dudarlo. Crisis hubo siempre, en la pandemia tuve que trabajar distinto, pero seguí trabajando. Por eso mi consejo es que si alguien tiene una buena idea y ve una oportunidad, que largue, que no se quede esperando. Y si alguien no está encontrando solución a eso mi consejo es no confiar solo en las fuerzas de uno, sino apoyarse en Dios, mirar al cielo y pedir ayuda, eso les va hacer muy bien. También pienso que es bueno soñar con crecer, no con ser grandes, sino ser honestos, buenas personas, que aprendan a hacer el bien. Eso también es parte importante de un emprendimiento exitoso", reflexionó.