Facundo Mayón vive en Hernando, pero su servicio llega a Estados Unidos y Canadá.
El trabajo remoto es una modalidad que sigue creciendo y ofrece nuevas oportunidades a quienes operan con alguna empresa nacional o internacional, para lo cual saber inglés (al menos en un nivel básico) es fundamental. Facundo Mayón es ingeniero en sistemas y está muy cerca de obtener su segundo título: Ingeniería en Software. Trabaja desde su casa para la empresa Teladoc Health, dedicada a ofrecer servicios de medicina y bienestar a personas de Estados Unidos y Canadá, aunque su sede está en Buenos Aires.
Su empleo consiste en asegurar la calidad de diferentes funciones que se agregan al sistema que ofrece la empresa.
Él mejor que nadie nos puede hablar sobre oportunidades, ventajas y desventajas del labor remoto, una modalidad que comenzó a verse en la ciudad después de la pandemia, pero que parece surgir como un horizonte de esperanza para muchos vecinos que piensan especializarse en diferentes áreas laborales.
"A mí el trabajo remoto me dio miles de ventajas. La que más me gustó en su momento fue la posibilidad de poder disponer de cuándo quería ver a mis padres, compartir tiempo con mis abuelos, acompañarlos en el periodo en donde ellos estuvieron mal. Entonces, esa posibilidad de manejar mis tiempos y trabajar en donde quiero es algo que está muy bueno. Me tocó de poder hacerlo mientras esperaba en la cola de un banco o sentado en un bar. Y, aunque la gente no lo crea, también tiene sus muchas desventajas. Yo había comenzado yendo a la oficina con un grupo hermoso y lo que ocurre frecuentemente es que se extraña mucho el contacto humano. El labor remoto suele ser muy solitario y llega un punto en donde se hace sentir. A veces se necesita una segunda opinión sobre alguna tarea y no tener a un compañero cerca lo hace más difícil. Esta es una sensación que tenemos comúnmente quienes operamos con esta modalidad, por lo que en ocasiones sabemos alquilar juntos una oficina al menos algunos días al mes. Otra desventaja es que la tarea puede que vaya con vos a todos lados, en tu espalda, en una compu. Dependiendo el trabajo que hagas, te pueden llamar a cualquier hora y tenés que tener esa disponibilidad full. Muchos trabajos remotos cuentan con esa condición. Puede que un cliente solicite tu servicio a la una o dos de la mañana, teniendo en cuenta que muchas de estas tareas se realizan para empresas con clientes en otros países", comentó el joven hernandense.
No obstante, sostuvo que su experiencia le permite trabajar y conocer a personas culturalmente muy diferentes, como con personas de la India, "donde muchas de las tareas las hacen muy diferentes a nosotros. Al compartir tantas horas, uno va formando amistades que son muy sanas y muy enriquecedoras. Apenas comencé a trabajar me tocó hacerlo con compañeros ucranianos, que tienen una forma de ser aparentemente muy dura. El trato con ellos es muy distinto. También es muy difícil ponerse en el lugar del otro, porque algunos están viviendo un contexto de guerra. Ellos te cuentan de bombardeos como algo del día a día, mientras trabajan con vos. Lo que me ocurre en situaciones así es que no sabés qué contestar. Pero también por eso valoro el haber estudiado otro idioma desde muy pequeño y crear relaciones que te ayudan a nutrirte y a ver otras realidades diferentes a la local. en ese sentido, tengo que decir que los argentinos debemos valorar mucho lo que tenemos en casa y no quedarnos con la idea de que lo que hay afuera es mejor, los vínculos que existen aquí como la familia y las amistades, que son hermosos", señaló.
Hoy, profesionales de cualquier rincón del mundo, como Facundo, pueden colaborar con empresas globales. Este cambio de paradigma laboral donde se requiere una buena conexión a internet, puede ser parte de una combinación importante: vivir en una ciudad pequeña, pero tener las mismas posibilidades que posee un empleado en un gran centro urbano mundial.
Para Facundo "trabajar remoto es un desafío diario y constante, pero la posibilidad de disponer de mi tiempo, aunque que sea con una pantalla de por medio, para tomar unos mates con mi abuela, mis viejos o mi pareja es una experiencia impagable. En algún sentido, me considero muy afortunado y agradecido con la carrera que estudié. Estoy muy agradecido con mis viejos, por constante apoyo a lo largo de toda mi vida como estudiante y profesional, y a Miss Rachel (mi profesora de inglés), que si no fuese por ella seguramente hoy no estaría donde estoy".