Aprender italiano, un viaje a nuestras raíces

Por Redacción hdo.com.ar

En Hernando, el italiano no es solo un idioma extranjero, sino un lazo afectivo que une generaciones. A través del taller dirigido por la profesora Margarita Belcasino, muchos hernandenses encontraron en esta lengua no solo una herramienta útil, sino también una forma de reconectar con sus raíces y, como ocurre con otros idiomas, potenciar sus capacidades cognitivas.
Desde hace diez años, cuando fue invitada por Gloria Carrascull a sumarse al Programa Educativo para Adultos Mayores (PEUAM), Margarita comenzó a guiar a sus alumnos en un aprendizaje que va mucho más allá de la gramática. Con clases de dos horas semanales, el taller crece con el tiempo y hoy recibe a personas de distintas edades, formando un espacio de intercambio intergeneracional enriquecedor.
"La motivación es un aspecto fundamental a la hora de aprender un idioma", señala. "Pueden ser muy variados los motivos por los cuales una persona decide afrontar el estudio de una lengua. Desde mi experiencia, en la enseñanza del italiano, encuentro que lo que prevalece en la mayoría son los sentimientos, ya que el mismo nos liga estrechamente a nuestros antepasados".
Sin embargo, más allá del factor emocional, este aprendizaje tiene múltiples ventajas que van desde lo recreativo hasta lo cognitivo, y este taller es una oportunidad para descubrirlas.
A diferencia de los cursos tradicionales de idiomas, su enfoque no se limita a la teoría. "El método se basa en recrear situaciones de la vida real, haciendo uso correcto y respetando la gramática y musicalidad propia de la lengua", explica.
Desde las primeras clases, no solo se aprende el vocabulario y las estructuras lingüísticas, sino que también se sumergen en una nueva cultura. "Se incluyen elementos de la música, el arte, las tradiciones y la misma geografía italiana", detalla en diálogo con la revista. Esto permite que el estudio sea dinámico y atractivo, motivando a los asistentes a involucrarse más allá del aula.
En sus inicios, el taller estaba dirigido exclusivamente a adultos mayores, pero con el tiempo se sumaron personas más jóvenes, generando un espacio de integración muy interesante. "Esto influyó positivamente, ya que permite el intercambio de conocimientos y experiencias, estimulando el aprendizaje de los alumnos", comentó Margarita.

Una gimnasia eficaz para el cerebro.

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El impacto positivo de estudiar un segundo idioma en la salud mental es un hecho respaldado por diversos estudios. En el caso de los adultos mayores, aprender italiano no solo es un desafío intelectual, sino también una herramienta clave para ejercitar la memoria y prevenir el deterioro cognitivo.
"Los especialistas aseguran que el adquirir una segunda lengua ofrece muchos beneficios cognitivos, estimula y entrena el cerebro, mejorando la memoria", afirma la profesora local. "Por ello, pienso que la edad no debería ser un limitante a la hora de aprender. Es muy gratificante ver en el taller adultos motivados y entusiastas por lo que van logrando a través de las clases y de los años de estudio".
Este aprendizaje no solo refuerza la actividad cerebral, sino que también eleva la autoestima y brinda nuevas oportunidades de socialización. En este sentido, el taller se convierte en un espacio de encuentro y disfrute, donde el idioma es el puente para fortalecer vínculos y compartir experiencias.
Muchas personas se preguntan cuánto pueden aprender en un año de cursado. La respuesta varía según el compromiso de cada uno, pero lo cierto es que todos logran experimentar avances significativos.
La invitación está abierta para todos. Aprender italiano no es solo un desafío académico, sino una aventura que abre puertas a nuevas experiencias, tanto individuales como colectivas. Este taller se ha consolidado como un espacio de aprendizaje, cultura y bienestar.
Con una frecuencia de dos horas semanales durante algunos meses, el curso no solo ofrece la posibilidad de aprender un nuevo idioma, sino que también promueve el contacto con las raíces, la estimulación mental y la alegría de compartir un objetivo en común.