Noemí es una emprendedora de 60 años con una visión única, ha convertido su pasión por la decoración en un compromiso con la sostenibilidad. Inspirada por una profesora colombiana, ha demostrado que cualquier cosa puede ser reutilizable en la ciudad si se ve más allá de su estado inicial. Desde cucharas plásticas hasta espejos en desuso y trozos de cartón, todos estos materiales encuentran una nueva vida en sus manos creativas.
El corazón de Santa Sara, nombre que lleva su emprendimiento, reside en las sierras de Córdoba, donde sus exposiciones atraen a aficionados del arte y entusiastas de la sostenibilidad por igual. Sin embargo, su trabajo también se extiende localmente, donde en su casa taller ubicada en Soldado Carrascull 438, exhibe y vende sus creaciones únicas.
Desde centros de mesa elaborados hasta veladores y porta velas, cada pieza expresa un estilo colorido y rústico que refleja el amor de Noemí por la decoración artística y la naturaleza. Especialmente solicitados son los espejos con marcos de corteza de árboles y lámparas hechas con troncos naturales, que son personalizables según los deseos del cliente.
Los productos de Santa Sara no solo decoran los hogares, sino que también cumplen funciones prácticas. Noemí acepta pedidos para eventos como bodas y cumpleaños, donde su habilidad está al servicio de quien lo necesite. Los clientes pueden incluso traer sus propios materiales, como troncos especiales, para ser convertidos en piezas únicas y personalizadas.
En un mundo cada vez más consciente del medio ambiente, emprendimientos como Santa Sara son faros de esperanza y contagian creatividad. Ella no solo demuestra que la decoración no tiene límites, sino que también nos recuerda la importancia de reutilizar y valorar lo que otros podrían considerar desechable.