La fábrica está sobre calle Uruguay 536, pero los productos que allí se elaboran diariamente viajan mucho más lejos de lo que cualquier hernandense podría imaginar. Desde nuestro corazón agrícola, cuchillos y tablas de madera fabricados por Cebú llegan a hogares, parrillas, restaurantes y cocinas de Salta, Jujuy, Tucumán, Mendoza, Buenos Aires y hasta del exterior.
La historia de Cebú no es nueva, pero vive un presente en plena ebullición. Esto es lo que comenta Diego Fonseca, representante de la empresa, en diálogo con la revista: "La marca está creciendo. No damos abasto con la demanda. Y la clave está en no quedarse quietos. Tuvimos que incorporar máquinas que hacen lo que antes elaborábamos manualmente. También nos vemos obligados a tener una producción muy ordenada. Cada año tenemos más clientes y lo que queremos es responder a los pedidos de la gente en tiempo y en forma".
Fonseca, que combina el tono técnico con un orgullo palpable, cuenta que Cebú lleva más de treinta años de trayectoria en cuchillería, y que desde hace poco más de dos años incursionaron en la fabricación de tablas de madera. "Contamos con excelentes proveedores de madera y a través de un carpintero con herramientas especiales y posteriormente con un buen curado se está logrando un producto de muy buena calidad, con el objetivo de competir con lo mejor que se pueda encontrar en el mercado nacional", explica.
En Cebú se elaboran cuchillos para todos los usos: cocina, asado, mesa, hachas multifunción e incluso juegos con tenedor. Hay piezas pensadas tanto para hombres como para mujeres. Cada uno de esos productos, ensamblados con precisión y montados en acero inoxidable con vainas de cuero vacuno, está pensado para durar toda una vida. "Son cuchillos que, si se cuidan correctamente, son para toda la vida. En relación precio-calidad estamos muy bien parados, por eso es que las ventas son tan buenas", remarca.
Hay un dato curioso: el 95% de su producción se vende fuera de Hernando. La mayoría de sus compradores están en otras localidades del interior del país y en distintas provincias. "Muchos en Hernando no saben que es nuestra. Incluso hay gente que vino al local con algunos de los cuchillos que compró en otra provincia y no sabía de nosotros", relata Diego. A nivel local, la marca ganó visibilidad con su participación en la Fiesta Nacional del Maní, y cada vez son más los vecinos que se acercan a conocer el taller.
La fábrica hoy produce con el foco puesto en la eficiencia sin perder la esencia artesanal que le dio su identidad.
Cebú, de alguna manera, también representa a Hernando. Sus cuchillos llevan implícita la cultura del trabajo, el vínculo con el campo, y una manera de hacer las cosas bien. Para muchos hernandenses, sus productos son un motivo de orgullo, un emblema silencioso que llega a las mesas de todo el país.