Marcela Gastaldi: desmontando los miedos de los dueños a separarse de sus mascotas

Por Redacción hdo.com.ar

Para muchos dueños de mascotas, la idea de dejarlas en una guardería despierta sentimientos encontrados: culpa, temor e incertidumbre sobre cómo serán tratados sus compañeros de cuatro patas. Sin embargo, detrás de estos prejuicios, la realidad puede ser muy diferente.
Hablamos con Marcela Gastaldi, propietaria de Peluche, una guardería y peluquería que desde hace varios años se dedica al cuidado y rescate de mascotas. Ella asegura que la clave está en la experiencia del animal y en la confianza que genera la trayectoria de quienes lo cuidan. "Sé que muchos sienten culpa cuando por alguna razón tienen que dejar a sus mascotas, pero en la ciudad muchos me conocen y saben que rescaté muchos animalitos, que soy muy mascotera y saben del cariño que les tengo, entonces todo se hace más fácil. Pero, el miedo se produce cuando los perritos pueden sentirse nerviosos la primera vez que van a una guardería y están con otros animalitos", explica.
Ese nerviosismo inicial, aclara Gastaldi, suele desaparecer rápidamente. "La realidad es que cuando sus dueños vuelven se dan cuenta de que la experiencia para el animal fue muy buena, se podría decir, salvo algunas excepciones. Estos son los casos de los perritos que pasaron por algún periodo traumático antes de ser adoptados, los cuales, de por sí, van a experimentar miedo toda su vida ante distintas situaciones".
Entre los temores más comunes de los dueños está la idea de que los perros queden encerrados o extrañen demasiado a sus familias. Gastaldi desmiente ambos mitos: "Puede que algunas personas piensen que los perros quedan encerrados en un lugar, cosa que no sucede; o que el perrito extrañe, cosa que tampoco ocurre porque logran integrarse muy fácilmente con otros perros y están súper felices".
La interacción social, dice Gastaldi, es fundamental en la guardería: "A los perros les encanta sentir los olores a otros perritos. Es igual que sacar a caminar a un perro, siempre esperando su ritmo. Lo mismo ocurre en la guardería y es notable ver cómo suelen generar buena onda entre ellos. Mi trabajo consiste en evaluar si conviene que estén todos juntos o si hay algunos que deben ser agrupados de manera diferenciada. Cuando salen de su casa y vienen a la guardería, lo que ocurre, más bien, es que bajan un cambio, porque no tienen que estar cuidando su territorio".

1

Peluche se adapta a las necesidades de cada animal. Hay espacios especiales para hermanitos o perros mayores que prefieren estar juntos, patios para quienes están acostumbrados a dormir al aire libre y caminatas supervisadas para aquellos que requieren más actividad física. "Los perros que superan los 10 días de visita se van con un baño gratis para devolverlos a sus dueños como vinieron", señala Gastaldi, con una sonrisa.
El cuidado estético y sanitario también forma parte de la rutina. La peluquería de Peluche no solo embellece al animal, sino que previene enfermedades y situaciones dolorosas relacionadas con el pelo o las uñas. "Por ejemplo, no siempre a los perros es necesario cortarle al ras de la piel, ya que muchas veces es perjudicial para ellos. Entonces lo recomendable es no esperar a que el pelo se ponga tan feo de que sea necesario rapar. Lo aconsejable es mantenerlo a un centímetro para protegerlo del frío y del calor, dependiendo del tipo de pelo y raza", indica.
Asimismo, Gastaldi recuerda la importancia de cumplir con las vacunas y la prevención de parásitos: los cachorros que ingresan a la guardería y a la peluquería deben tener las vacunas al día y haber tomado la pastilla para pulgas y garrapatas.
Con la mirada puesta en la diversificación, Peluche suma productos para su propio Petshop y recibe gatitos siempre que sepan compartir el espacio con los perros.