En un contexto donde la moda cambia constantemente, la diseñadora y modista hernandense Diana Giraudo decidió apostar por una propuesta con identidad propia. Así nació "Flor de Luna", una nueva marca local que combina diseño, comodidad y autenticidad.
El proyecto comenzó a gestarse hace más de un año y medio y representa un cambio importante en la trayectoria de la diseñadora. Acostumbrada a la confección personalizada, Diana empezó a desarrollar prendas por talles, una modalidad diferente a la alta costura tradicional con la que venía trabajando.
"La idea viene desde hace bastante tiempo. Es una colección pequeña, con varios talles, pero con un sello distintivo. Es mi marca, mi identidad", explicó.
La primera colección será una cápsula de otoño invierno integrada por vestidos, buzos, pantalones y conjuntos de dos piezas confeccionados en telas como morley, algodón, lanilla y jeans Destroyer. En esta etapa inicial contará con tres talles, aunque la intención es ampliar progresivamente las opciones.
El nombre "Flor de Luna" también refleja la esencia del proyecto. Está inspirado en una planta que florece de noche y simboliza resiliencia, transformación y renacimiento, conceptos que Diana busca transmitir a través de sus diseños.
"Todo tiene un porqué. Me gusta darle un sentido a lo que hago. Diseñar también es potenciar lo que cada persona tiene", expresó.
La propuesta apunta especialmente a mujeres que buscan sentirse cómodas sin resignar estilo. Más allá de las tendencias, la diseñadora sostiene una mirada personal sobre la moda y la identidad.
"La moda pasa, pero el estilo queda. Cada persona tiene que encontrar su forma de expresarse y sentirse bien consigo misma", afirmó.
Ese concepto atraviesa toda la colección: prendas versátiles, cómodas y pensadas para adaptarse a diferentes estilos de vida. El desafío principal fue justamente dejar de diseñar exclusivamente para alguien en particular y comenzar a proyectar prendas que pudieran ajustarse a distintas siluetas.
"Es diferente trabajar sobre una persona que sobre talles. Hay que unificar medidas y pensar en que una prenda pueda adaptarse a más de una persona", explicó.
En ciudades pequeñas como Hernando, donde muchos emprendimientos nacen del esfuerzo individual, lanzar una marca propia implica también una apuesta personal y laboral. Por eso, "Flor de Luna" representa no solo una nueva línea de ropa, sino también el deseo de construir una identidad desde el diseño local.
Con experiencia en alta costura y confección personalizada, Diana proyecta seguir creciendo y expandiendo la marca.
"Hoy trabajo sola, pero la idea es seguir creciendo, expandir la marca y sumar gente en el camino", adelantó.
En diálogo con la revista, Diana resumió el espíritu de este nuevo proyecto: "Flor de Luna nace por una necesidad de darle identidad a las prendas que confecciono. Con un giro de 180 grados, porque, de hacer prendas sueltas, paso a una proyección de talle. Para empezar, la colección cápsula de otoño invierno cuenta con 3 talles. Y con el tiempo la idea es ir agregando talles para arriba y para abajo. Esta cápsula está compuesta de vestidos, buzos, pantalones y conjuntos dos piezas, en una variedad de telas morley, algodón, lanilla y jeans Destroyer. Busco llevar el estilo a la comodidad, estar cómoda con estilo".